El Gato y La Caja
Todo un parto

10/08/2016

Todo un parto

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Ezequiel Arrieta

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Mariana Ruiz Johnson

¿Qué onda el parto domiciliario? ¿Es más seguro parir en casa o en un hospital?

Todo un parto

Hay algo que hacía de chico y que casi no dejé de hacer: fascinarme con el nacimiento de los animales que tienen que pararse y correr dentro de los primeros 5 minutos si no quieren convertirse en el almuerzo de algún predador oportunista. Es muy loco ver cómo la mamá, después de haber parido a una gacelita observa a su cría con total atención, la empuja y la anima para que se levante y ande sobre sus patitas, se mueva y festeje el gol evolutivo de ‘¡mirá mamá, soy apto para vivir en este infierno!’. Es un momento lleno de awwwwwwwws hasta que llega el leopardo o la madre se come la placenta. A menos que seas Tom Cruise, claro.


Desde los primeros proto-huevos que aparecieron en el océano hasta las crías escupidas enteras luego de un tiempo de gestación importante en la panza de los mamíferos,
traer hijos al mundo siempre fue un quilombo. Pero no sólo por todo el bardo previo al momento en que le vemos la carita a la chosita hermosha bubutata ¿¿¿one tá el bebeee??? o sea, conseguir a alguien que te dé bola y le interese mezclar sus genes con los tuyos, sino también porque el parto representa un momento crítico en la vida de la madre y del que está por salir del calor del útero. Si quitamos toda la tecnología y la asistencia profesional y nos ponemos en los zapatos de una mujer embarazada que vive en un país pobre o una que vivió antes del siglo XIX en cualquier parte del mundo, nuestra probabilidad de no contarla es escalofriante, tanto que la Organización Mundial de la Salud considera a la mortalidad materna de los países de bajos ingresos como ‘inaceptablemente alta’ (700 cada 100.000 embarazos). Entonces, ¿por qué alguien que tiene acceso a un servicio de salud que reduce enormemente sus chances de no contarla optaría por un parto domiciliario, que encima cuesta carísimo?

Los motivos personales que empujan a alguien a tomar esta decisión representan un abanico con un espectro variadísimo de opciones, que van desde las más místicas y sin sentido hasta aquellas bien reales y mesurables, como la violencia obstétrica. No es el objetivo particular de esta nota discutir sobre las ‘malas vibras’ del hospital, el uso indiscriminado de la oxitocina como inductor del parto o de lo cómodo que le resulta a un médico (agotado por un sistema sanitario que lo explota) hacer una cesárea. Si bien esos temas son importantes y cada uno nos llevaría un artículo aparte, hay algunas preguntas que nos pueden llevar hasta la raíz del debate: ¿hay evidencias que sostengan que el parto domiciliario es más, igual o menos seguro que en un hospital? ¿Es mejor la atención hospitalaria realizada por un médico que la de una partera en una casa? ¿Y en un parto domiciliario atendido por un médico?

En la Biblioteca de Alejandría de los que buscan (A.K.A. internet) encontré muchísimas investigaciones al respecto y, para mi sorpresa, me topé con una nueva grieta, un debate más acalorado que el de La Banda del Verano vs La Banda del Invierno. Después de mucho leer, me topé con algunos datos que me sorprendieron. Mientras algunos estudios sugieren que en los partos domiciliarios hay un ligero aumento en la prevalencia de muertes de los recién nacidos y de eventos adversos maternos (como desgarros vaginales, perineales, hemorragias e infecciones), otros afirman que no hay diferencias en la incidencia de cosas malas que pueden pasar en aquellos que están bien hechos, o sea, partos planificados de embarazos con bajo riesgo y atendidos por parteras entrenadas. CHAN.

Acá tenemos que hacer un parate y ponernos minuciosos con el análisis de la evidencia. Los estudios que le tiran cascotazos a los partos domiciliarios meten en la misma bolsa a los planificados, de bajo riesgo, con controles durante el embarazo y realizados por parteras capacitadas; y a los no planificados, sin controles, de alto riesgo y atendidos por parteras sin certificación. Este es un dato re importante, porque la Confederación Internacional de Parteras recomienda una educación de no menos de 3 años en una institución acreditada para asegurar un nivel mínimo de preparación y seguir los lineamientos de las guías de buenas prácticas, como por ejemplo no hacerse cargo de un embarazo de alto riesgo. Bajo los ojos de esta institución, un parto domiciliario atendido por una partera sin capacitación es tan irresponsable como un médico recetando homeopatía para curar un cáncer (o un médico recetando homeopatía en general).

Si bien analizar las estadísticas de muertes y complicaciones de los partos es el eje central del debate, no podemos perder de vista otras cosas que son un poco más difíciles (pero no imposibles) de cuantificar. No hay que ser un genio para entender que el hogar representa un espacio de comodidad y seguridad, por lo que las mujeres que paren en sus casas tienden a sentir una mayor satisfacción que aquellas atendidas en un hospital con desconocidos y donde el acceso de los seres queridos a la sala de parto no siempre está asegurado. Además, cuando el parto domiciliario es una opción, las mujeres parecen informarse más sobre el proceso y esto contribuye a eso tan lindo que se llama empoderamiento de la mujer, donde ellas dejan de ser sólo las que escupen un bebé y pasan a formar parte del equipo que toma las decisiones.

Otro punto importante son las intervenciones médicas realizadas de manera rutinaria y sin criterio científico claro, como la episiotomía y la cesárea. La primera consiste en un corte con tijera del periné con el objetivo de agrandar el canal del parto, y es un bajón, porque se lo utiliza prácticamente de rutina en todas las mujeres primerizas a pesar de que esté indicado para situaciones particulares. El segundo es peor aún, porque se trata de un procedimiento reservado para circunstancias donde el parto vaginal pone en riesgo a la madre o al feto, pero se lo practica en 30% de los embarazos en América Latina, llegando al 50% en los centros de salud privados (lo que refuerza mi idea de que la salud debe estar en manos del Estado). La cosa se pone más turbia cuando entendemos que la cesárea realizada en embarazos de bajo riesgo y a término (9 meses más o menos), aumenta la probabilidad de que el bebé tenga complicaciones respiratorias y deba ingresar a la unidad de cuidados intensivos neonatales. Además, la gran mayoría de las madres que son sometidas a una cesárea durante el trabajo de parto sin razones médicamente justificadas, no reciben información suficiente sobre los riesgos de la cirugía y no tienen opción para modificar la decisión del obstetra ni pueden defender su deseo de tener un parto vaginal.

Antes de que empiece una guerra contra los médicos, tenemos que entender que éstos son tan presos del sistema sanitario como los mismos pacientes, y que detrás hay políticas (y políticos) de salud pública responsables de brindar el marco legislativo para que las cosas se hagan bien o mal. La evidencia muestra que la tendencia es una morbi-mortalidad mayor en los partos domiciliarios que en los hospitalarios. Aún así, el panorama completo nos dice que cuando los partos domiciliarios se realizan siguiendo las guías de buenas prácticas en embarazos de bajo riesgo, con parteras certificadas e integrados en el sistema de salud, éstos pueden tener resultados similares que aquellos realizados en los hospitales (aunque nunca menores), y podrían representar una medida costo-efectiva para alivianar el sistema de salud (hasta en un 50% en Inglaterra, que tiene un sistema de salud totalmente diferente del argentino). El caso de Holanda, donde el 20% de los partos son domiciliarios y la morbi-mortalidad es igual en ambos casos, representa una excepción y no la regla, por lo que de ninguna manera es extrapolable a otro lugar.

Puede parecer que tengo puesta la camiseta de los partos domiciliarios (no me quiero imaginar el escudo del equipo), sin embargo confieso que miraba de reojo esto de recibir pibes en un lugar cuyo nombre no incluya la palabra sanatorio, clínica u hospital. Pero investigar sobre el tema no hizo más que reafirmar la idea de que apoyarnos en la evidencia para debatir y tomar decisiones es algo ultra necesario. Definitivamente traer un hijo al mundo en tu casa de la mano de alguien que no está capacitado es una pésima idea; y por más que la partera la tenga remil clara y tenga todos los certificados que existen, los úteros pueden sangrar sin parar, los cordones umbilicales se enroscan y los accidentes pasan. No podemos extrapolar datos de países desarrollados para formular políticas públicas acá, pero sí podemos tomar los estudios realizados que muestran seguridad en ciertas prácticas, charlar entre nosotros, convocar a los expertos, investigar más y analizar los resultados.

Lo importante, como siempre, es soltar los prejuicios y no tomar posición ni decisiones antes de informarse. Esto no debería ser una batalla entre ‘hippies irresponsables’ y ‘modernos despiadados funcionales al sistema’, sino una búsqueda de políticas públicas basadas en evidencias que minimicen los daños y maximicen la salud y el bienestar tanto del flamante pequeño humano como de su mamá.

 

Nota al pie: Agregamos detalles a la nota el día 11/08/2016 con el objetivo de brindar información más precisa sobre la heterogeneidad de los datos aportados por los estudios y reducir las posibles ambigüedades. Gracias a los que comentaron y nos orientaron en lo que faltaba.

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Ezequiel Arrieta

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Ezequiel Arrieta

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Médico arrepentido que ahora juega a ser biólogo. Cordobés fan de la montaña, GNU/Linux, el cuarteto y las verduras.

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Mariana Ruiz Johnson

En esta nota se anda diciendo...

Paula

05/10/2020

Paula

Hola! Me gustó la nota aunque me pareció muy desacertado el comentario sobre la homeopatía.
Por si aún no lo sabés, está avalada por la OMS en el marco de la medicina integrativa. Por supuesto que es una negligencia creer que curan el cáncer, pero sí está probada su utilidad, y también los beneficios al momento de afrontar un tratamiento de quimioterapia.
Tiene muchas aplicaciones más también.
Dejemos atrás los viejos prejuicios y la desinformación! Especialmente en este ámbito de divulgación ☺️

Dulcinea

26/08/2016

Dulcinea

Hola! Muy buen artículo y muy buen sitio. Si bien , a priori, no me imagino cómo sería un sistema de salud masivo que incluyera los recursos para hacer partos domiciliarios (lo encuentro poco práctico, pero no tengo evidencia para asegurarlo) ,me inclino mas por la opción de la Maternidad Estela de Carlotto.
Lo que me llama la atenciòn es que cuando se habla de “violencia obstétrica”, pareciera que siempre se inclina ese concepto sobre las intervenciones médicas, lo cual, lleva a muchas personas (con tendencia a razonar falazmente) a asociar “natural: bueno, artificial, intervención: malo. Creo que hay que aclarar bien esos puntos, porque con la excusa conspiracionista de “la industria médica”, muchos incautos terminan pensando que el parto al lado del rìo es lo mejor “porque las mujeres ancestrales” etc, etc.

Y mi duda surge, en torno a esto , con el tema de la demonización de la cesárea, que pareciera ser el símbolo de la maldad obstétrica . Dejando de lado la etiqueta de “comodidad” y “madres avivadas y poco abnegadas que no quieren pasar por el dolor del parto vaginal ” (como si el post operatorio de esa cirugía fuera una experiencia encantadora), quisiera saber concretamente si existen estadísticas de cesáreas diferenciadas entre “electivas” y “necesarias”. Sé que las que circulan hablan de un aumento en la tasa de éstas intervenciones, pero no he visto la discriminación correspondiente, para evaluar su incidencia. O sea, quizás me pierdo en el camino, por no entender nada, pero:
1) Cuándo la OMS habla de “preocupaciòn” por el aumento de la tasa de cesáreas, ¿dónde están los datos que distingan entre las intervenciones de urgencia y las electivas? Porque decir, sin mas, que “la cesàrea aumenta el riego de etc, etc” sin compararlo con el riesgo de no haberla practicado cuando se necesitaba (lo cúal sería evidentemente mas alto) es cotejar situaciones mèdicas muy distintas. Entonces:

2) Para decir que la cesárea tiene mas “desventajas” que un parto vaginal, no deberìamos partir de los mismos criterios de comparación? Cesàrea electiva vs. parto vaginal y embarazos de bajo riesgo, para ambos casos?

3)Si la cesárea termina siendo el único procedimiento al cuál se acude en casos de complicaciones, porqué existe esa “preocupación” por parte de la OMS?

4) Si existen esos datos, la información de los riesgos de una y otra, deberìa distinguir entre la tasa de mortalidad materna, tasa de mortalidad del recién nacido, complicaciones etc. La posibilidad de elegir conscientemente también radica en sopesar los riesgos para la madre vs. riesgos para el bebè.

5) Por lo menos en Argentina: ¿existen estadísticas de partos vaginales con complicaciones graves (muerte materna, fetal, secuelas neurològicas y/o fìsicas del recién nacido) que se hubieran evitado, de practicar una cesárea? Quizás es medio tonto lo que pido, porque imagino que habrá muchos casos de mala praxis, por lo que lograr una análisis oficial sería medio difícil.

Realmente no entiendo porqué estos grupos que llevan adelante las campañas en contra de la violencia obstétrica , omiten señalar lo que sufren muchas mujeres en instituciones públicas (y también privadas) cuándo son juzgadas constantemente por pedir cesárea, epidural, etc. Ya que no hay estadísticas oficiales, los testimonios son indicadores de realidades que se repiten: “no seas exagerada, no te duele tanto/ ahh,querès epidural, cómo hacìan las mujeres antes entonces?/ esperá un poco mas, volvè a tu casa, no seas ansiosa/ y un largo etc. ¿Cuantos casos de éstos terminan en “mamá, el bebè era muy grande y no pudo pasar por el canal de parto” o “tiene lesiones neurológicas permanentes” y tantas otras?
No sé si hay respuestas para mis planteos , pero creo que para analizar el cuadro completo, hay que tener en cuenta estas cosas. Si hubiera algún sitio para leer sobre eso, agradecería la data.
Perdón por la extensión , y saludos.

Isis

19/08/2016

Isis

Agradezco mucho esta nota y para agregar info, dejo unas estadisticas Argentinas de la Asociación de parteras independientes de Argentina.
http://apiar.org/estadpdf.pdf

Romina

14/08/2016

Romina

Amigo si habremos charlado sobre esto criticando los partos domiciliarios como bien lo reconoces en la nota, jaja. Buenísimo que nos basemos en la evidencia para tener fundamentos certeros la próxima vez q salga el tema no? xq si en mi experiencia me baso ya sabes bien que ni yo ni tu sobri jere estaríamos acá si hubiese elejido la opción de parto domiciliario, aún con la certeza de que mi embarazo no era de riesgo, cosas muy malas pueden pasar y nada mejor que tener unidades de sangre a mano. Y coincido y siempre dije que para mi no es luchar pagarte tu parto domiciliario x más seguro q sea ( cosa q en nuestro país me da un tanto de duda lo de parteras certificadas, he visto unos cuanto grupos q parece saber más de astrología q de salud obstetrica) xq las mujeres menos favorecidas seguirán padeciendo los abusos, por ello el cambio debe ser más profundo, de las políticas y el sistema de salud como bien decis. Y fomentar a que haya más de esas clínicas como postearon por ahí, que todas sean así las públicas y privadas!!!!!

Valeria

11/08/2016

Valeria

Gracias por la nota y el nivel de empatía y respeto que merece el tema!

Mariano

11/08/2016

Mariano

Me pareció muy buena la nota. Creo que es un tema que está bastante en boga y está bueno analizarlo con estudios, pero debo disentir en algo fundamental que es extrapolar datos de afuera a nuestro país. Me parece un error garrafal pensar que porque sucede en otro país, la estadística es la misma en el nuestro. Vivimos en un país, según sus estadísticas, al que todavía le falta mucho para poder hacer algo similar. Aun acá todavía vemos sífilis congénitas, tuberculosis, difteria y casos de transmisión vertical de HIV por falta de controles. Y no estoy hablando del Chaco impenetrable o zonas donde no hay médicos ni Hospitales cerca, les digo lo que se ve en el CeSAC de Villa Soldati o de la 1-11-14 en C.A.B.A. Pero nadie extrapolaría estadísticas de Holanda a Argentina en relación a estos temas por razones “obvias”. Tampoco lo harían al revés.
¿Dónde está garantizado que la formación de quienes asisten al parto en la casa estén capacitados para ello? ¿Dónde está probado que la formación de quienes asisten estos partos domiciliarios sea la misma o mejor que en esos países? ¿Cuántos partos que se hacen acá realmente cuentan para asistir al niño/a (en primera instancia, obvio) y a la madre secundariamente ante una emergencia? ¿Acá se emplean las mismas medidas preventivas?
Creo que hay muchos datos no menores que faltan desarrollar en la nota.
Hasta donde yo sé (y resalto, hasta donde YO sé), en el mejor de los casos te piden que sea a menos de 20 minutos de un Hospital donde acudir, pero muchas veces ni siquiera hay una ambulancia cerca. Aún así, debe ver al neonato un médico especialista y se deben realizar los controles habituales neonatales (hiperplasia suprarrenal congénita, hipotiroidismo, etc.).
Entiendo a las mujeres que optan por esta modalidad. A mí también me gustaría, si fuese mujer, estar en la comodidad de mi casa, pero creo que todavía nos falta mucho como sociedad (en cuanto a controles, medidas de seguridad, medidas preventivas, información y formación) para estas cosas. Si no viviésemos en una sociedad tan machista, probablemente, las cosas serían distintas (entre tantas otras).
Creo que un primer paso, es la educación a los futuros padres. Y eso empieza por la escuela y sigue por colegas que no descargan sus frustraciones o intentan imponer lo que ellos consideran mejor a sus pacientes, principalmente a la madre. Uno como médico está para diagnosticar y mostrar a sus pacientes los pro y contras de cada situación que elija. Uno como médico no es juez ni jurado, simplemente es médico y debe comprender. Para juzgar, estan los jueces y, para los que creen, Dios.

So

11/08/2016

So

Me pareció excelente la nota! Más que nada me desasnó de un par de cosas, y me hizo plantearme el tema.
Siempre pienso en ese momento (lejano, muuuuy muuuuy lejano) en el que me toque decidir como voy a tener a mis hijos y surgen un montón de preguntas (le tengo pánico a la peridural), es muy bueno contar con estas herramientas, entender y saber qué preguntar para poder elegir la mejor opción dentro de las posibilidades de cada uno.

El parto en casa no debe ser visto como una “hippiada” (?) más, puede ser una opción dentro de las limitaciones que se plantean en el artículo, no veo mal que haya una ambulancia esperando afuera, en su momento lo había planteado como una opción ante esa elección, nunca estuve en contra, pero medio que para mí no va.

Entiendo que el sistema de salud merece ser modificado, donde a los médicos no se los trate como mano de obra barata (hasta casi esclava) de un sistema que es bastante perverso, y donde no están protegidos ni ellos ni sus pacientes. También existen casos de violencia obstétrica en el sistema privado, porque Vamos! conozco clínicas donde el 95% de los bebes que nacen vienen con el cordón umbilical enredado en el cuello del bebé, y pum! cesárea. El sistema de salud también es un negocio, pero tiene que ser regulado. No sé si mezclé los tantos, pero me parece que se entiende lo que quise decir.

Y acá viene la boludez del comentario :P en Discovery H&H además de pasar programas de vestidos de novia, hay uno sobre partos en Inglaterra, donde se muestran a las madres que caen en trabajo de parto al lugar y por lo visto es un sistema bastante piola, donde previamente acordaron el tipo de parto que querrían (en una cama, de cuclillas, en el agua, agarradas a una tela) y tienen instalaciones especiales para cada caso y les permiten decidir quienes están presentes en el momento. Me parece super piola que dentro de la contención de un sanatorio se les de opciones mucho más amplias que una camilla y el frío de un quirófano o una sala de partos. Seguramente no sea gratis ni mucho menos, pero al menos la gente que llega parece bastante común.

Saludos, y gracias por hacer cosas tan copadas!

Violetas

11/08/2016

Violetas

Usted siempre me provoca un clap-clap-clap, súper espontáneo. Es como que uno te lee y te sale todo el tiempo “taaal cuaal” Re lindo. Yo tengo al hombro tres partos en casa, no en las condiciones ideales que planteas, pero bueno, con las opciones que tuve en ese momento. Hay una parte fundamental para mi en esta decisión, y es estar convencidos de que estamos haciendo. A ver si me explico, no podemos entrar a una sala parto, a discutir con el obstetra si da o no para la episiotomia. No es momento. Y tampoco es bueno estar en casa pensando “¿y si algo sale mal?” Hay que reflexionar y evaluar cabalmente que queremos sin presiones del entorno. Ya en el baile, es difícil cambiar de pareja. Buen parto para todos y todas!

manuel

10/08/2016

manuel

Les dejo una opción intermedia, parto respetado en un centro de salud (maternidad estela de Carlotto):

y una nota donde cuentan un poco más sobre esta maternidad

http://www.veintitres.com.ar/article/details/63863/bien-paridos

Nato

10/08/2016

Nato

Gracias, Eze. Hace unos días discutía esto con mi vieja. Ahora voy a tener que moderar un poco mi postura sobre el asunto.

Melinda Guzman

10/08/2016

Melinda Guzman

Excelente nota, mostrando que los patos domicilarios son una opcion a elegir,y justamente han aumentado como respuesta a la violencia obsterica en instituciones publicas y privadas…. ademas del temor de mchas madres ante casos de robos y cambio de bebes que en nuestro pais no se pueden negar. Lo unico que si quiero sumar es que no son caros en absoluto, ya que conozco chicas que han optado por eso.

Cecilia

10/08/2016

Cecilia

Tengo 2 hijas de 18 y 19 (no, no entrego!). 2 embarazos planificados , controlados, normales, sin complicaciones. Por suerte simpre conté con una buena obra social y las dos nacieron con parto normal y muy buena atención en sanatorio. La menor nació con una cardiopatía que le detectaron gracias a los controles de las 1ras 24 hs en neonatología. Alteraciones bastante sutiles en temperatura corporal y no recuerdo que más. Fue operada a los 4 días de nacer. Estenosis aórtica valvular severa. O sea, aunque parezca q todo viene maravilloso, siempre hay lugar para un buen susto.

Ana

10/08/2016

Ana

Una estupenda nota, por lo que enseña y por lo que ayuda a reflexionar.
Gracias por tratar el tema que tantas divergencias produce, pero que con “buenas evidencias”, nos permite llegar a acordar.

biologyfan

10/08/2016

biologyfan

Como siempre me desasnan sobre un montón de temas.

Entre otros temas: Ezequiel arrieta hagamos hijos y tengamoslos en casa!

Rocio

10/08/2016

Rocio

Buenísimo el artículo! Nunca hubiera imaginado que un parto domiciliario (en las condiciones que aclarás) pudiera ser una opción recomendable. Como bien decís la clave es que la madre tenga la posibilidad de elegir y que esa decisión se base en información buena y abundante. No es cuestión de que se transforme en la solución a los malos sistemas de salud ni en una moda sin sentido.
Quería comentar una cositas en cuanto a la episiotomía y la cesárea, cositas de experiencias personales. En cuanto a la primera, mi mamá tuvo un tercer parto bastante veloz (45 min total) y no llegaron a hacerle el tajito. Mi hermanita medio que salió disparada de adentro suyo onda El gran pez, y eso terminó con un bello desgarro. Capaz con la episiotomía realizada se podría haber evitado eso. Por otro lado, vi muchos casos de mujeres que elegían la cesárea cuando no era para nada necesaria por cosas como que les daba miedo el parto natural, o porque querían programar el nacimiento para una fecha dada, cosas así. Así como decías que no está bueno que los médicos la indiquen sin necesidad, tampoco me parece bueno que las madres la elijan sin conocer los riesgos y por la razones equivocadas.
Ah y leí algo sobre responsabilidades en cuanto a la violencia obstétrica y a malas experiencias en hospitales, y yo quería aportar que me parece que nosotros también tenemos parte de responsabilidad. Si sos víctima de violencia obstétrica no tenés que quedarte callada y aguantartela, tenés que denunciar y reclamar y hacer valer tus derechos. Nosotros también colaboramos en la regulación de las leyes. Y nosotros desde nuestro lugarcito deberíamos luchar por tener un sistema de salud para todos como corresponde.

Romi

10/08/2016

Romi

Mi cuñada estuvo en el lugar contrario: pesaba como 45 kg, el bebé era enorme (5kg al nacer) y el embarazo estaba pasado de término. No le dieron otra opción que internarse un feriado y ponerle un goteo porque aunque ella quería césarea el cirujano no estaba. El goteo (o la persona que lo ponía) no tenían paciencia porque a las 4 horas ya estaba dando a luz. Ante una complicación (un desgarro uterino) la familia se enteró que no solo el obstetra no estaba en la clínica privada sino tampoco el cirujano de guardia. El doctor tardó 5 horas en ir, mientras los que estaban hacían lo que podían y la ponían en coma en terapia intensiva. Para cuando llego, ella estaba demasiado débil y falleció.
Creo que domiciliario, en hospital, lo que aumenta las estadísticas es toparse con profesionales que no se dan cuenta de la seriedad que implica un parto, y que hay que estar preparado para tener que salir corriendo en cualquier momento (de ahí que un parto domiciliario seguro, y aunque sea sencillo y el cuarto hijo, necesite de paramedicos y una ambulancia estacionados en la puerta)

andrescass

10/08/2016

andrescass

Excelentísima nota. Me hizo repensar un par de ideas que tenía (y eso es parte del encanto)).
Es un tema complicado porque involucra muchos factores, muchos actores… y políticas públicas, pero es muy bueno empezar a sentar evidencias para poder centrar las discusiones donde hacen falta.

Mi mayor problema con el parto en el hogar, y no es algo contra la práctica en si, viene dado con la gente que lo propone como una solución contra la violencia obstétrica (y médica en gral.) cuando en realidad la solución sería cambiar el sistema para reducir y eliminar esa violencia para que todos puedan ir a atenderse a un hospital sin sufrir maltratos.
Ergo con los partos en general. TODOS los partos debieran ser partos respetados donde se informe a la futura madre sobre todo el proceso y fundamentalmente sobre las decisiones implicadas en él para que pueda formar parte.
Sino, y como dijeron en varios comentarios, solo se expande más la brecha entre ricos y pobres alimentando una desigualad que se cobra vidas.

Una nota más que se convierte en nota de cabecera para futuras discusiones.
Ojalá algún día esa utopía de tomar medidas en política pública basados en evidencia se haga realidad

Ayelén

10/08/2016

Ayelén

Me encanta que respondas los comentarios!
Me pareció super interesante aplicar la evidencia en los hechos relacionados a los partos y separar qué tipos de partos son los que proporcionan datos que se generalizan y crean un fantasma de miedos sobre mujeres que se encuentran en el momento de decidir respecto al inicio de una vida. Y brindar la linea del empoderamiento en que sea ella quien decide como parte del equipo que la ayuda -no la hace- parir, es claramente una línea política que comparto.
Sería super interesante la cuestión de la evidencia científica, si se pudiera, en el tema del lenguaje no sexista. No sé si viste que en diario alfil publicaron una nota que se llama “La estupidez del lenguaje no sexista” y si esa nota cargada de machismo y de intolerancia en cada renglón puede ser debatida en estos términos, creo que tenemos en nuestras manos una batalla para dar.
Saludos!

gyu

10/08/2016

gyu

te felicito por la nota, xq cuando vi que estaba escrita por un varón me dije “uh, ya se viene el aleccionamiento …” tambien pense ” que sabra un tipo sobre como nos sentimos con la violencia obstetrica” .etc. Trataste el tema con mucho respeto y apertura y…well…evidences ….

Javi

10/08/2016

Javi

Excelente

Belén Quiroga

10/08/2016

Belén Quiroga

Muy buen artículo para debatir. Realmente es una discusión necesaria como tantas. Creo realmente que el anclaje que plantea Ezequiel, es una mirada diferente que permite discutir desde otra óptica.

Federico

10/08/2016

Federico

Ezequiel, muy bien la nota. Leo por Facebook las discusiones (desde el celular en el bondi) y me pregunto. ¿Hay estadísticas de: “embarazos sin riesgo, con partera calificada, en el hogar, pero que se complicaron por algún motivo” vs “embarazos sin riesgo, en instituciones, pero que se complicaron por algún motivo”? Creo que eso es lo que terminaría de definir mi postura. (Insisto, en este momento no puedo buscar, y tampoco sabría bien dónde)

Emiliano

10/08/2016

Emiliano

Impecable.

Bárbara

10/08/2016

Bárbara

El tema fundamental es que las mujeres tenemos derecho a parir (y los niños a nacer) con la comodidad y buen trato que tenemos en nuestro hogar y la seguridad que brinda una institución (porque en Argentina no existe la opción de tener, por ejemplo, varias unidades de sangre a tu disposición en tu casa, y en embarazos normales y controlados se producen hemorragias de las que no salís si no es con transfusiones. O tubo de oxígeno o todas esas cosas que hay en el hospital y en la inmensa mayoría de los partos no son necesarios pero sirven para salvar una vida si las cosas se complican). No deberíamos tener que elegir, nos merecemos el combo completo: un ambiente agradable, respeto por los tiempos de la naturaleza y el equipo de salvamento si hace falta. Esa debería ser la lucha.
Ya a título personal, sin ninguna estadística que me respalde pero habiendo parido tres veces, tanto como hay médicos que te maltratan, hay médicos que trabajando por dos mangos te tratan con cariño, respeto y empatía. Y los hospitales públicos no son la peor opción (hasta te diría que algunos son de lo mejorcito que hay).
Vivo en una zona donde se hacen muchos partos domiciliarios, he hablado con varias mujeres que pasaron por ellos (también es un tema que me interesa) y hay muuuchas aristas para considerar (deseo de cercanía con la naturaleza, malas experiencias previas, rechazo a la medicina científica, antivacunación -porque del hospital salen vacunados-, etc.). Un dato interesante: la mayoría de ellas (de aquellas con las que yo hablé) en su segundo parto elije una institución, no repite el parto domiciliario.

Minichica

10/08/2016

Minichica

Te abrazaría fuerte.
Yo pasé por una cesárea no planificada después de un parto de alto riesgo, y tuve la suerte de contar con médicos y una partera que agotaron todos los recursos previos para garantizar un parto natural seguro, siempre informándome los pros y contras y me sentí super cómoda, protegida pero (y odio esta palabra español) *empoderada* acerca de lo que mi bebé y yo íbamos a pasar. Lamentablemente mi caso es excepcional y conozco muchísimos otros casos que van desde la violencia obstétrica a la saturación del sistema sanitario que hace que una clínica te mande al quirófano a césarea porque se quedó sin salas de parto o camas para dejar que el trabajo de parto siga su curso (not kidding), y todo esto sin una pizca de información o voz y voto para las mujeres que van a someter a una cirugía con todos los riesgos que eso implica.
Genial la nota. La comparto.

​María Alejandra Petino Zappala

10/08/2016

​María Alejandra Petino Zappala

genial artículo.
me he metido en más de una discusión por no tener una política opuesta al parto en casa en cualquier caso… discusiones que en general tienden al golpe bajo (“cuando tengas hijos y sepas el miedo que te da que les pase algo, etc”) que a la argumentación con… bueno, argumentos!
por el otro lado es cierto que hay un sector que se basa más en una médicofobia, en algunos casos con sentido, pero en muchas más ocasiones por modas o paranoias como pasa con los antivacunas, y metiendo todo en la misma bolsa. partos ideales / partos de riesgo, con un obstetra y una ambulancia en la puerta / con una comadrona y sin ningún plan B si algo sale mal. así no hay manera de llegar a una conclusión que sirva para nada (hola, método científico).
creo que se minimiza mucho el tema de la violencia obstétrica y el efecto que pueda tener, aunque también imagino que las mujeres que más la sufren son las que no deben tener acceso sencillo a un parto casero bien hecho. ese también es un problema, porque se sigue perpetuando esa desigualdad.
me pudre que se considere algo así como un capricho de niña bien que se niega a acceder al sistema de salud porque total nunca le faltó nada. aunque también me pudre que haya quien insista en hacerlo cuando en un caso particular está totalmente desaconsejado. a tirar a la basura los dogmatismos.

Mauro

10/08/2016

Mauro

La solución a los problemas del sistema de salud no es dejar de ir al médico, es mejorar el sistema. Ante cualquier evento donde esté en riesgo mi salud o la de mi hijo prefiero estar lo más cerca posible de una clínica. Si es dentro mejor.

Largo

10/08/2016

Largo

Muy buena nota Eze, quería saber si estoy equivocado o no, de que al menos acá en Argentina existe una ley que intenta ir en contra de la violencia obstétrica, me acuerdo hace poco haberme enterado que existe, pero no el nombre ni mucho menos el número.
Salud!

Vero

10/08/2016

Vero

BRAVO!!! Y gracias.

colombina

10/08/2016

colombina

que bueeeeeeeeeen articulo! es muy importante que estas cosas se tomen con casos concretos, analizando cada situación en particular.

De más esta decir que aparte de ‘hippies irresponsables’ y ‘modernos despiadados funcionales al sistema’ también están los casos de las poblaciones originarias que no son ni una ni otra, en los que ancestralmente las mujeres parieron de cuclillas, por ejemplo, y terminan en el medio de todo esto, aparte de con escaso acceso a información, siendo sometidos por médicos que deciden sin ningún tipo de repregunta, y si se van al parto “casero” (que no es su elección hippie, es lo que vivieron toda su historia), es muy probable que no tengan herramientas. Si mal no recuerdo, en salta los médicos adoptaron el sistema medico a de las comunidades.- Pero igual les debo la fuente. lo busco y les paso.

este es un tema que hace tiempo que es algo que vengo escuchando, y pensando, y evaluando (?) y solo plantear el tema, genera muchas reacciones… es bueno tener esto para darles a leer un poco y que busquen y lean.

Eva

10/08/2016

Eva

Qué buena nota, sobre todo la última parte de “búsqueda de políticas públicas basadas en evidencias”. En la maternidad Estela de Carlotto de Moreno, se realizan partos respetados tratando de evitar muchas de las prácticas habituales que nombraste ( en esta maternidad no se induce el parto, las madres pueden elegir en que posición parir, se realizan los partos por licenciadas en Obstetricia y hay quirófano y médicos obstetras de Guardia en caso de que surga una emergencia ), me parece una buena opción para aquellas madres que no se animan a un parto domiciliario pero tampoco quieren que las puteen por parir en un hospital público. Sólo se realizan partos con embarazos controlados y de bajo riesgo.

¡No cualquiera llega hasta acá!

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